miércoles, 24 de agosto de 2011

A mano alzada: Derevie

A veces dibujo algo, que no todo sea escribir. En este caso, la víctima ha sido mi colega @Derevie11 (exacto, el mismo de ¡Felicidades David! ). Por si a alguno no le queda claro, cosa que me parecería absolutamente normal, un servidor es el de la izquierda, mientras que mi amigo es el de la derecha.
Pues eso, pasen y vean.

domingo, 14 de agosto de 2011

This world is a circus

Señores que caminan sobre la cuerda floja, hombres de pies grandes y nariz roja. Domadores que adiestran a sus fieras y fieras domadas para atacar a sus domadores. Malabaristas que lanzan números al aire mientras con una mano trabajan y con la otra barren. Magos que hacen desaparecer dinero, bestias peludas bailarinas, vendedores de caramelos de múltiples colores y chinos que venden licores de sabores.
Hombres bien vestidos que se creen superiores frente al micrófono. Hipopótamos, elefantes, osos y monos.
Payasos de todo tipo: desde el que hace gracia sin darse cuenta hasta el que en vez de risa da pena, desde el que es gracioso por ser tonto hasta el que es tonto por no soltar prenda.
Desfiles de gente gritando sin sentido y animales sin cerebro que siguen a otro por instinto. Hombres que por la noche practican el funambulismo. Tragafuegos que beben y luego vomitan lo ingerido. Titiriteros que en la sombra manejan todos los hilos y hombres-bala que se disparan a sí mismo.
Este mundo es un circo.

Move

¿No os parece curioso cómo una cosa nos mueve a otra? ¿Cómo una conversación sobre cierto tema termina derivando en una completamente diferente o cómo una simple palabra te lleva a crear una idea? Algo así como si todo pudiera estar conectado, unido bajo cuerdas invisibles capaces de unir lo imposible.
Pues una de esas cuerdas es la que ha llevado a mi colega tuitero @aLe177 a recordar este vídeo a partir de mi anterior post, y yo se lo agradezco. Pasen y vean.



PD: Es bonito saber que la gente lee, pero más bonito es ver que la gente participa; así que, como mi compañero tuitero, no dudéis en comentarme cualquier chorrada que se os pase por la cabeza al leer este blog (ya sea vía Twitter o a través de comentarios).
Se agradecen ovaciones y se aceptan abucheos.

sábado, 13 de agosto de 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

Culpables justificados

Sé que no escribo nada últimamente. Ni tuiteo, ni posteo, ni realmente hago algo de interés. Yo se lo achaco al verano y a su calor, y a todo el tiempo libre que me otorga pero que finalmente siempre queda perdido. Se lo achaco a la pereza y al cansancio, que este año ha sido duro y merezco un descanso.
Me defiendo y digo que es por vuestra culpa, amigos, que me entretenéis con vuestras fiestas, vuestras risas y delirios. Le echo la culpa a George Orwell, que me incita a leer; a los Arctic Monkeys, que me invitan a escuchar, y a Party Rock Anthem que me obliga a bailar. Continúo y digo que es por culpa de Neox y sus series, que me hunden a carcajadas en el sofá de mi casa. Me enfado y afirmo que es por culpa de aquella que pretende seguir en el presente cuando forma parte del pasado. Pero, sobre todo, sé que es por ella, que volvió este verano. Por estar ahí, quién sabe si esperando. Por la risa que dibuja al sentarme a su lado. Si no escribo es por ella, pero también por ella es si lo hago.

viernes, 22 de julio de 2011

Eres música

Apareciste, sonaste, te fuiste y, al año, volviste, tal y como hacen las buenas canciones. Como una descarga ilegal, bajé, pues eso es a lo que incita una buena melodía. Poco a poco, me habitué al compás de tus notas, pues ocurre igual que cuando pasas un tiempo sin escuchar tu canción favorita: que, al hacerlo, suena aún mejor. Sé que no me equivoco, porque aunque la carcasa ya llamaba mi atención, el interior lo corroboró.
Principalmente suena a indie, aunque a veces suena a pop; y, en ocasiones, a drogas, sexo y rock and roll. Constantemente suenas y mi oído lo agradece, pues digamos que mi canto a veces no entona correctamente. Yo me pido ser los coros y tú, la voz cantante.
Por el momento seguiré escuchando, con eso me vale; pero da por hecho que rasgaré mi guitarra. Cogeré carrerilla, saltaré de cabeza y nadaré en tu música. Todo depende del compás que marques.

lunes, 4 de julio de 2011

La historia de la abeja que buscaba recolectar

Había una vez una abeja que, como el resto de millones de abejas, volaba de un lado para otro, en zig zag, en busca de flores de las que recolectar, pues al fin y al cabo es éste su objetivo final.
El caso es que cada abeja parece estar predestinada; como si mediante hilos invisibles cada abeja a una flor se encontrase atada. Y, de hecho, tras varios intentos nuestra abeja pareció encontrar a su deseada.
Fue bonito el baile, el revoloteo. Fueron bonitos los zumbidos y el coqueteo. Pero más bonito fue que la flor pareciera responder al deseo. Durante un tiempo, se llevó a la cabo la recolección, pues sin duda alguna el producto que se originaba prometía ser lo mejor. De hecho, al ver tal conexión, las abejas de todo el panal no dudaron en dar su aprobación. Pero hubo algo, tal vez un cambio de estación, y finalmente la flor se cerró.
La abeja, que de las que lo dan todo por perdido no era, continuó volando cada día a verla, en ocasiones escondida, en ocasiones descubierta, pero siempre revoloteando a su vera. Aunque, después de todo, se dio cuenta de que en cosa de dos si uno no suma, obviamente resta.
Es entonces cuando la abeja comenzó a dar vueltas en su cabeza: ¿Por qué ir tras esa flor que, aunque ciertamente bella, no devuelve el cariño y solamente juega? ¿No será mejor disfrutar polen de diferentes sabores, polen de todo el jardín, de un millón de flores? La respuesta la dan ustedes, señores.